FUNDACIÓN MAGNA FRATERNITAS UNIVERSALIS Bogotá

Desde el Éxodo del Saber de Aquarius se aplica la epistemología para la unión de las religiones.

Arq. Edwin Rodríguez Paz *.

Es factible levantar el velo supersticioso de las religiones decadentes.

Para muchos de mis compañeros no era suficiente lo que en familia, ni en el colegio, ni en la iglesia se nos decía acerca de dios y de la espiritualidad. No colmaba nuestras expectativas. Era un mundo extraño poblado de suposiciones de un dios antropomorfo que actuaba desde un cielo imaginario.

Continué con mis indagaciones y encontré afortunadamente la Obra del Maestre Dr. Serge Raynaud de la Ferrière y de su Discípulo el Maestre Dr. David Ferriz Olivares, y el aporte de la epistemología, disciplina que permite aclarar el concepto de la divinidad, dadas las exigencias intelectuales contemporáneas.

Gracias a este encuentro desde los 21 años, pude comprender que la espiritualidad es una en esencia y eterna, y que en cada gran ocasión se presenta con una nueva forma, con un nuevo ropaje, adaptado a las nuevas condiciones de los hombres, a su nueva evolución y psicología.

Me identifiqué con la Enseñanza de los Maestres que promueve el respeto a que cada quien tenga su concepto de la divinidad. Es un Mensaje espiritual innovador por sus enfoques, el cual abre ampliamente una esperanza para la humanidad, mediante el estudio, la investigación y la vivencia, el cual propicia la unión de las religiones.

Desde 1947, cuando el Maestre Raynaud de la Ferrière inició su misión pública al llegar en barco a New York proveniente de París y luego aterrizar en avión en Caracas, el 17 de enero de 1948, sentó nuevas bases para la comprensión espiritual, con fundamento en la epistemología.

Nos encontramos actualmente en una etapa de transición entre las dos grandes Eras, debido al paso de una Era precesional que terminó, la de la fe y la separatividad, la Era de 2.000 años en la cual Jesús el Cristo como Avatar hizo referencias al símbolo del Hijo de Dios y del Pez, la cual va dando paso poco a poco a la nueva Era del Saber, de síntesis, que va a durar aproximadamente 2.300 años, en la cual su Avatar el Maestre de la Ferrière, se presenta profundamente diferente, para instaurar la Era del Hijo del Hombre, la Era del Cristo Rey anunciado. El paso de una Era a otra no es en corto tiempo, es como en los cambios de estación, en que el invierno entra un poco en los días de la primavera y hay días primaverales antes de que termine el invierno.

Estas Eras se estudian en Cosmobiología mediante la aplicación del cálculo matemático al movimiento del punto vernal sobre la eclíptica, debido a la precesión de los equinoccios.

El Maestre de la Ferrière tuvo que hacer un gran esfuerzo para recuperar el significado de muchos conceptos y símbolos, sobre todo en el campo de la espiritualidad. Recordó el concepto original de religión, refiriéndose a su etimología proveniente del latín religare, que significa volver a unir, para esclarecer el panorama ante la nueva Forma que tenía que implantar como Avatar de la Era de Aquarius, como Mensajero de la Nueva Edad. Ese esfuerzo requirió limpiar la polvareda de fanatismo, dogmatismo, degradaciones, tergiversaciones y suposiciones que se han dado durante siglos alrededor de la Sagrada Tradición Iniciática.

El realizó la unión de las religiones, ideológica, vivencial y existencialmente, como místico universal, y lo hizo al estudiar comparativamente las religiones desde los cultos primitivos. Esa unión tuvo una característica vamos a decir especial, por lo revolucionaria, pues su estudio, su análisis, su factibilidad, la hizo con un enfoque epistemológico, reuniendo varios factores como la comparatividad, lo que le permitió encontrar similitudes entre las grandes religiones. El concepto de la triunidad es común a muchas de ellas y se encuentra expresado de diversas maneras. Este estudio y las correspondientes conclusiones epistemológicas le permitieron levantar el velo teológico con el cual se habían ocultado los misterios de Dios.

La teología había hecho su aporte pero se volvió insuficiente para esta época, debido a que vela los misterios y al velarlos los presenta como dogmas de fe y permite que alrededor del concepto de Dios se tejan una serie de suposiciones que alejan cada vez más y más a Dios del ser humano. Al contrario, en nuestra época el ser aspira a una mística universal con apoyo en la ciencia, que le permita comprender lo íntimamente ligado que está con lo Divino. En esta nueva Edad el ser necesita comprender lo divino mediante su estudio e incluso, poder vivenciarlo.

El Maestre de la Ferrière había realizado la importancia de la epistemología como ciencia del saber y lo que podía aportar con su método para esta Era de síntesis, de revelación de misterios, de investigaciones verdaderas, y la aplicó en su Mensaje para la unión de las religiones y para establecer el nuevo concepto de la Divinidad.

Presentó en su Mensaje el IN del IN-RI, con un fundamento bien estructurado y suficiente, el cual esta a la altura y profundidad de quienes trabajan por esta unión. Este símbolo presentado desde la Primera Venida del Cristo hace 2.000 años, indicó que Jesús no podía lograr la unión de las religiones, el I-N, ni la unión de las ciencias, el R-I, pues cada letra había quedado separada: I-N-R-I. Para esta Segunda Venida del Cristo, la Era del Hijo del Hombre, sí quedan unidas las letras de dos en dos: IN-RI, indicando la unión de las religiones y la unión de las ciencias.

Su primer Discípulo, exegeta e ideólogo, el único que lo comprendió a fondo, el Maestre Dr. David Juan Ferriz Olivares, resaltó aspectos primordiales de su pensamiento al abordar la factibilidad de la unión de las religiones en su obra de exégesis. Lo pudo hacer libremente a partir del Éxodo del Saber, pues ya no quedaba obstaculizado por las mentalidades ratardatarias, caducas y simplistas, apegadas a una visión teológica dogmática y a símbolos de la Era anterior. La teología es importante, pero ahora la epistemología permite tomar consciencia de lo que está velado por la visión teológica.

El Maestre de la Ferrière observó con la guía del principio superior de inteligibilidad, cómo el cristianismo presenta la manifestación divina como Dios Padre – Dios Hijo – Dios Espíritu Santo, mientras que por su parte el brahmanismo lo hace como Brahma el creador – Vishnú el sustentador – y Shiva el evolucionador, transformador, y en la leyenda egipcia se expresa como Tem – Shu – Tefnut. En la ciudad de Annu, luego conocida como Heliópolis, ciudad donde funcionaba un Colegio Iniciático, la Enéada teogónica comenzaba con la triada: Tem el que emana de si mismo, el Total, el Completo, Shu el soplo de Vida, dios creador, padre de los dioses y con Tefnut, la humedad, diosa con cabeza de leona, pareja primordial. Esa es la forma teológica acostumbrada, difícil de entender y más aun de vivenciar tanto inmanente como trascendentemente.

Al aplicar el análisis epistemológico incluyendo el estudio exegético y por supuesto la historia, al tomar en cuenta los factores de las diversas expresiones religiosas, como mitos, símbolos, metáforas, analogías, los referentes etimológicos, se va diluyendo el velo teológico. Para tomar un ejemplo con la primera persona de la divinidad, se advierte que ésta se refiere al principio activo, en el cristianismo presentado como “padre” y en el brahmanismo como “creador”, que por extensión significa la energía creadora, el principio vida. En conclusión, esta manifestación presentada teológicamente como la primera persona, se refiere científicamente al Principio-Vida.

En su VII Mensaje, el “Yug, Yoga, Yoghismo. Una Matesis de Psicología”, el Maestre de la Ferrière concluyó: “VIDA (en lugar de un Dios-Padre antropomorfo que limita las concepciones sinceras) hasta la FORMA, que viene en época regular a materializar lo Divino: como una emanación material de la Esencia de Vida, como un Avatar Real (Mesías): el CRISTO, como el Maestre Jhesú (en lugar del Jesús histórico constantemente expuesto a la crítica), como una realización espiritual, hasta el PENSAMIENTO Eternal, entendido como estado de consciencia universal (en lugar de un espíritu-santo hipotético)”.

Gracias al Éxodo del Saber es posible comprender la importancia de la epistemología, estudiarla y aplicarla con el enfoque que le dan los Maestres para esta época. Pero sucede que al introducir una nueva Forma en la espiritualidad, en la Sagrada Tradición Iniciática con base en la epistemología, hay quienes la rechazan. Y la rechazan por apego a valores y símbolos caducos, por dogmatismo, por su nivel mental que es sin duda respetable.

En la serie de sus 36 Propósitos Psicológicos, en el primero titulado “Disertaciones Filosóficas. Simbología”, el Maestre de la Ferrière escribió: “La Religión, que es la esencia misma de la religación de los individuos, sufrió en el curso de los tiempos grandes transformaciones, produciendo una división seria en el dogma y en el ritual, en tanto que la base teológica ha sido idéntica. Aparte de estas amplias divisiones resulta aún más penoso constatar diferencias en el seno de una misma creencia; esto ocurre muy a menudo a consecuencia de un mal entendimiento lexicológico. He llamado más de una vez la atención acerca del valor etimológico de las palabras, y he insistido también acerca de la importancia esotérica y filosófica de lo términos.

Las bases teológicas fueron en el curso de los tiempos fincadas con principios al alcance del entendimiento de Autoridades competentes y no para ser dadas como pasto a la masa profana. Por ejemplo, la cristiandad fue desmembrada en gran parte por culpa de los mismos “grandes pensadores”, pero de espíritu estrecho o, por lo menos, de conocimiento limitado. Así, se sabe que el dogma de la Inmaculada Concepción enemista a los católicos con los protestantes, mientras que teológicamente debería ser sencillo aceptarlo por todos los que se dicen cristianos. Ello solamente requiere un poco de sentido común y de tolerancia filosófica”.1

Es muy interesante observar detenidamente lo sucedido ideológicamente durante el histórico diálogo epistolar entre el Maestre de la Ferrière y su Discípulo el Maestre Dr. David Juan Ferriz Olivares, entre Niza y Bogotá de 1956 a 1962. En una de estas cartas que surcaban el atlántico el Maestre Ferriz recibió una expresión típica del Pensamiento Primordial de su Maestre: Yo realicé a Dios a través de las matemáticas. Dado el alto alcance de esta expresión, el Maestre Ferriz consideró importante escribir una obra para presentar su trascendencia para la Edad de Oro y de Paz esperada.

Yo_realic_matemticas

Presentemos solo dos de los objetivos que se trazó al escribir esta obra: el dar vías para que el hombre realice el reconocimiento subjetivo de la divinidad para la unión de la Ciencia, la Religión y las Religiones entre sí, y el de plantear un nuevo concepto de la Divinidad, por el cual surge la factibilidad de la unión de las Religiones y las Ciencias, con base en el planteamiento: la Causa Suprema contiene el Efecto No-manifestado y la Manifestación, el cual no abandona su basamento causal científico, expresándose a través de la relación Vida-Forma-Pensamiento, siendo el punto de convergencia o término final de todas las investigaciones. Esto permitirá: la demostración objetiva de la existencia universal planteada por la Ciencia y la realización subjetiva del Gran Todo representada por una Mística Universal. 2

Desde el Cuarto Mensaje, Ciencia y Religión, escrito en New York, el Maestre de la Ferrière señaló el valor de la epistemología para poder comprender las cosas divinas. Unos cinco años después, a partir de 1953 en la época de su Retiro Arquetípico, en la Etapa culminante de su Misión dedicado al Pensamiento, radicado en Niza, presentó otras características y aplicaciones de la epistemología en la serie de sus 36 Propósitos Psicológicos.

El Éxodo del Saber al rescatar el valor de la epistemología en función de su aplicación y vivencia, para la transformación de los conceptos al permitir el paso del velo en los misterios a su clarificación, contribuye a guiar el destino histórico de la humanidad para retomar su curso y poder emprender su aventura común sobre la tierra, con la confianza que le permite la realización consciente del vínculo entre Dios y los hombres.

Es una de las razones por las cuales el Éxodo del Saber lleva a Dios en exilio y al Maestre de la Ferrière igualmente en exilio, debido a que lo lleva fuera de la visión teológica, no lo concibe bajo la forma antropomorfa ni de la trinidad acostumbrada por las religiones, como tres personas distintas y un solo dios verdadero. Esta nueva Forma de la espiritualidad con este tremendo viraje se encuentra ajena al dogmatismo, porque si no el nuevo concepto de la Divinidad quedaría incomprendido e incontemplado, alejado del Ser, dificultando la implantación del IN del INRY, la Unión de las Religiones y la implantación de la Edad de Oro y de Paz esperada.

En el Propósito Psicológico XXXII, El Santo Graal, el Maestre de la Ferrière señaló al respecto: “toda rebusca experimental orientada sobre la retaguardia metafísica, estaría destinada a un fracaso certero, si un principio epistemológico como principio superior de inteligibilidad, no le sirviera de piloto 3.

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1 Propósito Psicológico tomo I. Diana México 1978.

2 Su Pensamiento Primordial: Yo realicé a Dios a través de las matemáticas. Lima 1977.

3 Propósito Psicológico XXXII pág. 27. Ediciones Meyerbeer Niza1958.

* Edwin Rodríguez Paz es Arquitecto con formación en Epistemología, Simbología, Cosmobiología, Arqueometría y Religiones Comparadas. Presidente del Consejo Subalterno, Director Ejecutivo de la Casa de la Cultura y del Liceo de Síntesis de la Fundación Magna Fraternitas Universalis en Bogotá. Miembro del Comité Organizador de los Congresos Mundiales de la Fundación Escuelas Libres de Investigación Científica para Niños ELIC. Es discípulo del Maestre Dr. David Juan Ferriz Olivares y de los Maestros Venerables Sat Arhats María Nilda Cerf Arbulú y José Miguel Esborronda Andrade.

22 de junio 2018. Solsticio de Verano. Día del Sat Chellah y de la Magia.